En síntesis, un modelo de convocatoria a asamblea es una herramienta indispensable para el administrador, ya que le permite ser más eficiente, profesional y, lo más importante, asegura que las asambleas se realicen conforme a la ley y el reglamento, garantizando la validez de sus resoluciones y evitando posibles litigios.
Cumplimiento Legal y Reglamentario:
- Validez de la Asamblea: Las asambleas de consorcio tienen requisitos formales estrictos para su convocatoria (plazos, medios, contenido). Un modelo ayuda a asegurar que se cumplan estos requisitos, lo que es fundamental para la validez de las decisiones tomadas en la asamblea. Una convocatoria defectuosa puede ser motivo de impugnación judicial de las resoluciones.
- Orden del Día Claro: Un modelo facilita la correcta formulación del Orden del Día, detallando los temas a tratar para que los copropietarios sepan de antemano sobre qué se va a deliberar y votar. Esto es crucial, ya que solo se pueden tomar decisiones sobre temas incluidos en el Orden del Día.
- Mayorías y Quórum: El modelo puede recordar la importancia de indicar si se trata de una primera o segunda convocatoria y los quórums requeridos, si el reglamento lo exige.
Claridad para los Propietarios: Al tener un formato estandarizado y completo, los copropietarios reciben la información de manera clara y concisa, lo que les permite prepararse adecuadamente para la asamblea y entender los temas a tratar.
Soporte Documental: Sirve como prueba de que la convocatoria se realizó correctamente, lo cual es útil ante cualquier duda o conflicto futuro.
Inclusión de Información Relevante: Un buen modelo puede incluir secciones para recordar a los copropietarios la documentación que deben llevar, si pueden participar con poder, dónde consultar la documentación previa, etc.
