NORMAS DE ÉTICA PROFESIONAL

Conocer y aplicar estas Normas de Ética Profesional le sirve al administrador de consorcios para:

  1. Fomentar la transparencia y confianza 
  • Promueven la total claridad en gestión de fondos, contratación de proveedores y rendición de cuentas a los copropietarios 
  • Evitan prácticas oscuras, como sobreprecios o favoritismos, reforzando la credibilidad del rol.
  1. Consolidar relaciones profesionales sanas
  • Impulsan la colaboración, el respeto y la solidaridad con colegas (Art. 6,7).
  • Prohíben el traslado de personal entre administradores sin consentimiento, evitando tensiones e intrusismo (Art. 9).
  1. Protegerse y reducir riesgos legales y reputacionales
  • El cumplimiento de normas y leyes (Art. 3) fortalece la defensa frente a posibles sanciones, reclamos o auditorías 
  • En caso de situaciones no previstas, hay respaldo institucional al elevar consultas al Consejo Directivo o Registro —evitando decisiones arbitrarias.
  1. Orientar una conducta profesional digna
  • Ayudan al administrador a actuar con equidad, prudencia, honestidad y moralidad (Art. 4, 14) 
  • Establecen límites claros: evitar sobrepasar su capacidad, pedir excusas frente a situaciones incompatibles y no promover operaciones simuladas.
  1. Garantizar una gestión responsable y ordenada
  • Establecen reglas claras para el traspaso profesional (Art. 10): entrega ordenada de documentación al final del mandato.
  • Fijan pautas de honorarios dignos, evitando competencia desleal (Art. 16; Art. 12–13).
  1. Facilitar mecanismos de control y sanción interna
  • La Cámara puede vetar o denunciar administradores que incumplan el código (Art. 17), fortaleciendo la ética del colectivo.